«Estoy en formación dual, así que no puedo irme al extranjero.» Es una de las ideas preconcebidas más persistentes sobre la alternancia — y es falsa desde 2018. Un aprendiz puede realizar una parte de su contrato fuera de Francia, de dos semanas a un año, con financiación europea incluida y sin perder su titulación.
En resumen: la ley del 5 de septiembre de 2018 para la libertad de elegir el propio futuro profesional creó un marco jurídico específico para la movilidad internacional de los aprendices, detallado por el decreto n.º 2019-1086. Existen dos regímenes: la puesta a disposición (hasta 4 semanas, el contrato francés sigue aplicándose íntegramente y el empleador francés mantiene el salario) y la suspensión del contrato en «modo espera» (más allá de 4 semanas y hasta 1 año: la empresa de acogida pasa a ser la única responsable y el salario francés puede quedar suspendido). La financiación llega principalmente a través de Erasmus+, gestionado en Francia por la Agence Erasmus+ France / Éducation Formation, y se completa con las ayudas regionales y, para algunos CFA, con los fondos europeos gestionados a través de France compétences y los OPCO. El verdadero punto de bloqueo casi nunca es jurídico: es el acuerdo del empleador y la capacidad del CFA para preparar el expediente. Hay que empezar con 4 a 6 meses de antelación.
¿Tiene realmente derecho un aprendiz a irse al extranjero?
Sí, y ese derecho está recogido en el Código del Trabajo francés. Los artículos L. 6222-42 y siguientes regulan la posibilidad de que un aprendiz curse una parte de su formación práctica y/o teórica en otro país, sea miembro o no de la Unión Europea.
Antes de 2018, la situación era inestable: al ser el contrato de aprendizaje un contrato de trabajo de derecho francés, salir del territorio planteaba problemas de responsabilidad, de seguro y de cobertura de accidentes laborales. Muchos CFA renunciaban por tanto a enviar a sus aprendices, por falta de seguridad jurídica. El decreto n.º 2019-1086 del 24 de octubre de 2019 resolvió esta cuestión formalizando dos regímenes distintos y publicando convenios tipo que los CFA pueden utilizar tal cual.
En la práctica, tres actores deben ponerse de acuerdo:
- el aprendiz, que impulsa el proyecto;
- el empleador francés, cuyo acuerdo es imprescindible (no tiene ninguna obligación legal de aceptar);
- el CFA o el organismo de formación, que garantiza que el periodo en el extranjero encaja realmente en el referencial de la titulación.
El organismo de acogida en el extranjero —empresa, asociación, centro de formación— firma el convenio, pero no necesita ser un «empleador» en el sentido francés del término.
La movilidad no es un paréntesis fuera del contrato: forma parte del itinerario formativo y debe ser validada pedagógicamente por el CFA, so pena de alargar innecesariamente la duración del contrato.
Puesta a disposición o suspensión en «modo espera»: ¿qué régimen elegir?
Esta es la distinción central, y lo cambia todo desde el punto de vista del salario y de la protección social.
| Criterio | Puesta a disposición (≤ 4 semanas) | Suspensión en «modo espera» (> 4 semanas, ≤ 1 año) |
|---|---|---|
| Contrato francés | Sigue aplicándose | Suspendido («en modo espera») |
| Salario | Mantenido por el empleador francés | Puede suspenderse; el organismo de acogida puede abonar una compensación |
| Responsabilidad | Empleador francés | Organismo de acogida, según el derecho local |
| Cobertura de accidentes laborales | Régimen francés mantenido (declaración a la CPAM) | Seguro que debe contratarse, a verificar caso por caso |
| Vacaciones retribuidas | Se acumulan normalmente | Se acumulan normalmente (periodo asimilado) |
| Convenio | Convenio tipo simplificado | Convenio tipo completo, en francés y en la lengua local |
En los hechos, la gran mayoría de las movilidades de aprendices franceses duran de 2 a 4 semanas: es el formato más sencillo de organizar, el menos arriesgado y el que corresponde a las duraciones mínimas de las becas Erasmus+ para la formación profesional. Las movilidades largas (de 3 a 12 meses) siguen siendo poco frecuentes y afectan sobre todo a titulaciones de nivel bac+3 y superiores, o a itinerarios ya internacionalizados (comercio internacional, hostelería, aeronáutica, logística).
Un aspecto que a menudo se pasa por alto: durante una suspensión en «modo espera», el aprendiz sigue matriculado en su CFA y conserva su estatus de aprendiz. No pasa a ser becario ni trabajador local. Los periodos en el extranjero se computan dentro de la duración total del contrato, lo que evita retrasar la fecha de finalización.

¿Cómo financiar la movilidad en 2026?
Erasmus+, la base de la financiación
Contrariamente a otra idea preconcebida, Erasmus+ no está reservado a los estudiantes universitarios. El apartado de «educación y formación profesionales» (EFP) del programa está pensado precisamente para los aprendices, el alumnado de institutos de formación profesional y las personas recién tituladas. Es la Agence Erasmus+ France / Éducation Formation, con sede en Burdeos, la que instruye las candidaturas francesas.
La financiación pasa casi siempre por un proyecto presentado por el CFA o por un consorcio — rara vez por una solicitud individual. De ahí una regla sencilla: la primera pregunta que hay que hacerle al CFA no es «¿puedo irme?», sino «¿tenéis una acreditación o un proyecto Erasmus+ en curso?». Si la respuesta es sí, el expediente resulta infinitamente más sencillo.
La beca cubre normalmente:
- una contribución al viaje, calculada por tramos de distancia;
- una cantidad fija de estancia por día, ajustada según el coste de la vida del país;
- un apoyo lingüístico en línea (plataforma OLS);
- complementos para colectivos con necesidades específicas, en particular los aprendices con discapacidad.
Los importes exactos se publican cada año en la guía del programa Erasmus+ de la Comisión Europea: consulta siempre la versión del año en curso, ya que se revisan con regularidad.
Las otras fuentes
- Las Regiones: la mayoría ofrecen ayudas a la movilidad internacional para los aprendices (cheques movilidad, becas de prácticas en el extranjero). Los importes y las condiciones varían mucho de una región a otra — hay que consultarlo con el consejo regional correspondiente.
- El OPCO del sector: algunos operadores de competencias cofinancian movilidades, sobre todo en la industria y en la hostelería y restauración.
- El empleador: cuando cuenta con filiales o socios en el extranjero, puede asumir la totalidad o una parte de los gastos.
- Los programas bilaterales: la OFAJ (Oficina Franco-Alemana para la Juventud) y la Secretaría franco-alemana para los intercambios en formación profesional financian específicamente los intercambios con Alemania, muy activos en el sector artesanal.
Un consejo presupuestario práctico: la beca suele abonarse en dos veces, con un saldo final tras el regreso. Prevé una reserva de dinero personal para los primeros días (fianza de la vivienda, transporte local, compras). Una tarjeta bancaria sin comisiones en el extranjero y un adaptador de enchufe universal evitan gastos absurdos desde la primera semana.
¿Qué trámites hay que hacer y en qué orden?
6 meses antes: validar el principio
Habla primero con tu referente de movilidad en el CFA — desde la ley de 2018, cada CFA debe designar a una persona encargada de esta función. Ella sabrá si existe algún proyecto, qué países son socios y qué periodos del año son compatibles con tu calendario de exámenes.
Aborda después el tema con tu empleador, con argumentos concretos: competencias que pretendes adquirir, duración exacta, impacto en la carga de trabajo del equipo, beneficio para la empresa (idioma, seguimiento de un mercado, métodos de trabajo). Una movilidad de tres semanas situada en un periodo de baja actividad se acepta mucho mejor que una petición vaga.
4 meses antes: preparar el expediente
- Firma del convenio de movilidad (el CFA facilita el modelo oficial).
- Comprobación del permiso de residencia / pasaporte fuera de la Unión Europea, y del visado si es necesario.
- Solicitud de la Tarjeta Sanitaria Europea (TSE / CEAM) en la cuenta Ameli, gratuita y que debe pedirse al menos dos semanas antes — imprescindible en la UE, en Suiza, en el Reino Unido y en el EEE.
- Contratación de un seguro de responsabilidad civil y repatriación que cubra el país de acogida.
- Definición de los resultados de aprendizaje con el CFA: ¿qué deberás saber hacer a tu vuelta y cómo se evaluará?
1 mes antes: la logística
Alojamiento (residencia, piso compartido, familia de acogida a través del organismo de acogida), transporte, apertura de una cuenta local si la estancia supera los tres meses. Para aguantar el ritmo desde la llegada, una maleta de cabina ligera y una guía de conversación en la lengua del país resultan más útiles que una larga preparación teórica.
Prevé también la parte administrativa: un expediente digitalizado (convenio, certificado de seguro, TSE, contrato de aprendizaje) guardado en la nube y en una memoria USB te ahorrará más de un sudor frío.

¿Qué aporta realmente una movilidad al CV de un alternante?
La formación dual ya tiene una excelente tasa de inserción profesional — es su principal argumento. La movilidad añade tres elementos que los reclutadores valoran, siempre que sepas contarlos.
- Una competencia lingüística acreditada. El pasaporte Europass Movilidad, expedido gratuitamente al finalizar una movilidad reconocida, documenta con precisión las tareas realizadas. Pesa mucho más que un «inglés fluido» sin justificar. Para preparar el terreno, muchos aprendices hacen una prueba de idioma previa; un manual de preparación del TOEIC o un método de inglés profesional suelen bastar para salvar la distancia entre un nivel escolar y un nivel utilizable en una reunión.
- Una prueba de autonomía. Gestionar una vivienda, una administración extranjera y un puesto de trabajo en otro idioma a los 20 años se cuenta en una entrevista mucho mejor que una lista de programas dominados.
- Una diferenciación. Según los datos publicados por el Ministerio de Trabajo francés y la Agence Erasmus+ France, la proporción de aprendices franceses que realizan una movilidad sigue siendo minoritaria en relación con el número total de contratos firmados cada año. Estás, por tanto, mecánicamente, en una minoría visible.
El buen reflejo en una entrevista: no presentar la movilidad como una experiencia personal enriquecedora, sino como un proyecto profesional con objetivos, obstáculos y resultados.
Es además un excelente enfoque para reactivar una candidatura o negociar la continuación de los estudios. Si estás preparando el siguiente paso, nuestro artículo sobre cómo superar la entrevista de alternancia ofrece el esquema para poner en valor este tipo de experiencia.
Los cinco errores que hacen fracasar un proyecto de movilidad
1. Pedirlo demasiado tarde. Una salida solicitada seis semanas antes de la fecha deseada tiene muy pocas probabilidades de salir adelante: los convenios, los seguros y la beca Erasmus+ tienen cada uno sus plazos de tramitación.
2. Olvidar el calendario de exámenes. Una movilidad que se solapa con una sesión de evaluación o con la defensa del trabajo profesional será rechazada por el CFA, y con razón. Comprueba la planificación del año antes de elegir tus fechas.
3. Subestimar el presupuesto real. La beca Erasmus+ es una contribución, no un salario de sustitución. En las capitales del norte de Europa, la cantidad fija rara vez cubre la totalidad del alojamiento. Haz los cálculos antes, no durante.
4. Descuidar la cobertura de accidentes laborales. En régimen de suspensión, el sistema francés deja de aplicarse automáticamente. Es el punto que más legítimamente preocupa a los empleadores: llega con una respuesta por escrito y no con una intuición.
5. Marcharse sin un objetivo pedagógico por escrito. Sin resultados de aprendizaje definidos, el periodo corre el riesgo de considerarse tiempo «perdido» para la titulación, lo que puede alargar la duración del contrato.
Casos particulares que conviene conocer
- Aprendiz menor de edad: la movilidad sigue siendo posible, pero se aplican las normas locales sobre el trabajo de menores y se requiere la autorización de los representantes legales. Algunos países son, de hecho, más complicados.
- Aprendiz con discapacidad: Erasmus+ prevé financiaciones complementarias específicas para cubrir los sobrecostes (acompañamiento, transporte adaptado, alojamiento). También se puede recurrir a la Agefiph. Es uno de los dispositivos menos conocidos y mejor dotados.
- Contrato de profesionalización: el marco de los artículos L. 6222-42 y siguientes se refiere al contrato de aprendizaje. Para un contrato de profesionalización, la movilidad pasa por un acuerdo negociado con el empleador y el OPCO, sin un régimen legal específico. Es posible, pero mucho más artesanal.
- Salida fuera de la Unión Europea: Canadá, Quebec, Suiza o el Reino Unido implican visados y una cobertura sanitaria privada. Los plazos se duplican: cuenta con 8 o 9 meses de preparación.

¿Cómo convencer al empleador?
Este es el verdadero cerrojo. Un empleador que te ha contratado para una misión concreta ve ante todo un coste: tu ausencia. Tres argumentos funcionan bien.
El calendario. Propón un periodo de baja actividad, en el que tu ausencia desorganice lo menos posible al equipo. Llega con fechas, no con una idea.
La contrapartida. Comprométete a entregar algo a tu vuelta: un informe de síntesis sobre las prácticas observadas, un comparativo de proveedores, una mejora de procesos. Muchas empresas aceptan una movilidad que les aporta información que no tienen.
El coste cero. Recuerda que, en una puesta a disposición corta, la empresa mantiene el salario pero no asume ningún otro gasto (el viaje y la estancia los cubre la beca). En régimen de suspensión, incluso puede dejar de abonar la remuneración.
Si tu empleador sigue mostrándose reticente, ten en cuenta que la negativa es legal: no existe un derecho exigible a la movilidad. En ese caso, es mejor apuntar a una duración más corta y volver con una propuesta de dos semanas antes que renunciar.
Para preparar el expediente, hazte con una carpeta escrita y sobria: objetivos, fechas, financiación, seguros, entregable. Un portadocumentos rígido y una carpeta de presentación limpia valen más que tres hojas arrugadas — el fondo es lo que cuenta, pero la forma tranquiliza.
¿Y después del regreso?
La movilidad no termina con el aterrizaje. Tres reflejos útiles:
- Recuperar el Europass Movilidad en el CFA; es gratuito y se solicita a través del organismo que impulsa el proyecto.
- Formalizar el balance con el tutor de aprendizaje: lo que has aprendido y cómo aplicarlo al puesto.
- Actualizar el CV y el perfil profesional nada más volver, mientras los detalles están frescos.
Si después piensas continuar en alternancia en un nivel superior, comprueba el impacto en tu remuneración con nuestro simulador de remuneración y revisa las ayudas económicas que puedes movilizar para el año siguiente. Y si aún no has firmado tu contrato, puedes consultar las ofertas disponibles en nuestra página de búsqueda de ofertas.
La última palabra: irse al extranjero durante la formación dual no tiene nada de exótico ni está reservado a una élite. Es un derecho regulado, financiado y documentado desde 2019. La única condición real es la anticipación: un proyecto puesto sobre la mesa con seis meses de antelación, con fechas, un presupuesto y un objetivo claro, obtiene un «sí» en la gran mayoría de los casos.