«De todas formas, en formación dual no se puede ir uno al extranjero.» Esta frase la escuchan miles de aprendices cada año, de boca de un compañero o, a veces, de un formador mal informado. Es falsa desde 2018.
En resumen: un aprendiz puede realizar una parte de su contrato en el extranjero, tanto en una empresa como en un centro de formación, durante un período que va de unos pocos días a un año. La ley del 5 de septiembre de 2018 sobre la libertad de elegir el propio futuro profesional creó un mecanismo sencillo: más allá de 4 semanas, el contrato de aprendizaje francés queda «en suspenso» (artículos L. 6222-42 y L. 6222-44 del Código del Trabajo). La empresa de acogida extranjera pasa entonces a ser la única responsable de las condiciones de trabajo, la salud y la seguridad; el empleador francés suspende el pago del salario y las cotizaciones correspondientes. Por debajo de 4 semanas, el contrato continúa con normalidad: el aprendiz sigue cobrando de su empleador francés. La financiación llega principalmente a través de Erasmus+ (becas gestionadas por la agencia Erasmus+ France / Éducation Formation), completada con las ayudas regionales, el OPCO y, en ocasiones, la propia empresa. Debe firmarse un convenio tipo (orden ministerial del 22 de enero de 2020) entre el aprendiz, el empleador, el CFA y las estructuras de acogida. Calcula entre 4 y 6 meses de preparación: para partir en abril de 2027, el expediente se empieza ahora.

¿De verdad tiene derecho un aprendiz a irse al extranjero?
Sí, y la norma es explícita. Los artículos L. 6222-42 a L. 6222-44 del Código del Trabajo regulan la movilidad internacional de los aprendices, tanto dentro de Europa como fuera de ella. El texto establece que «la duración del período de movilidad puede ampliarse hasta un año»; es decir, en algunos itinerarios largos, un año entero en Alemania, España, Irlanda o Quebec.
Coexisten dos regímenes, y lo que los separa es el umbral de cuatro semanas.
| Duración de la movilidad | Situación del contrato francés | ¿Quién paga el salario? | ¿Quién cubre los riesgos? |
|---|---|---|---|
| Hasta 4 semanas | Se mantiene íntegramente | El empleador francés | El empleador francés (accidentes de trabajo y enfermedades profesionales cubiertos) |
| Más de 4 semanas | En suspenso | Suspensión del salario francés | La estructura de acogida extranjera |
La «suspensión» no es una rescisión ni una interrupción sin más: el contrato sigue existiendo, el período computa dentro de la duración total del contrato y el aprendiz recupera su puesto a la vuelta. Lo que queda suspendido son las obligaciones recíprocas del empleador francés (remuneración, dirección, responsabilidad) mientras el aprendiz trabaja en otro lugar.
«El período de movilidad realizado en el extranjero se computa dentro de la duración del contrato de aprendizaje.» — artículo L. 6222-42 del Código del Trabajo
Ojo con una consecuencia práctica que suele olvidarse: durante la suspensión, el aprendiz deja de percibir su salario francés. Son la beca Erasmus+ y, en su caso, una compensación de la empresa extranjera las que toman el relevo. El cálculo presupuestario debe hacerse antes de firmar el convenio, no al aterrizar en Dublín.
¿Qué dispositivos existen para financiar una movilidad en formación dual?
Erasmus+, la vía principal
Erasmus+ no está reservado a los estudiantes universitarios. El apartado de «Educación y Formación Profesional» (EFP) financia explícitamente a los aprendices. Las movilidades cortas (de 10 a 89 días) y largas (de 90 días a 12 meses, con el dispositivo ErasmusPro) están abiertas a todo aprendiz matriculado en un CFA que impulse un proyecto o que disponga de la acreditación Erasmus+.
En la práctica, la beca cubre:
- un importe fijo de viaje calculado según la distancia (bandas kilométricas);
- un apoyo individual diario que cubre alojamiento y gastos corrientes, ajustado según el país;
- un apoyo a la inclusión incrementado para aprendices con discapacidad o en situación socioeconómica desfavorecida;
- una preparación lingüística en línea a través de la plataforma específica.
El punto clave: quien presenta la candidatura es el centro, no el aprendiz. Por tanto, tu primera pregunta al CFA debe ser: «¿Estáis acreditados por Erasmus+ o formáis parte de un consorcio?» Si la respuesta es no, existen consorcios regionales y agrupaciones de CFA (en particular a través de las cámaras de oficios y las cámaras de comercio) que gestionan los proyectos por cuenta de centros más pequeños.
Las demás fuentes de financiación
- Las Regiones: la mayoría ofrece ayudas a la movilidad internacional para aprendices (importes y condiciones muy variables; consúltalo con el consejo regional del lugar donde estudias).
- Los OPCO: algunos operadores de competencias asumen gastos accesorios (seguro, visado, alojamiento) dentro de los gastos vinculados a la movilidad.
- La Office franco-allemand pour la Jeunesse (OFAJ) y la Office franco-québécois pour la jeunesse (OFQJ), imprescindibles para esos dos destinos.
- La empresa francesa, que puede optar por mantener todo o parte del salario incluso durante la suspensión: nada se lo impide y es un argumento negociable.
Para la organización material, ve con margen: un adaptador de enchufe universal evita el mal trago de la primera noche en Irlanda o Polonia, y una maleta de cabina rígida con las medidas homologadas te ahorra los recargos de última hora de las compañías de bajo coste.

¿Qué trámites administrativos hay que hacer para irse tranquilo?
El convenio de movilidad, documento central
La orden ministerial del 22 de enero de 2020 fijó los modelos de convenio aplicables. Existen dos versiones: una para las movilidades de menos de 4 semanas (contrato mantenido) y otra para las de más de 4 semanas (contrato en suspenso). El convenio lo firman:
- el aprendiz (y su representante legal si es menor de edad);
- el empleador francés;
- el CFA francés;
- la empresa o el organismo de formación de acogida en el extranjero.
En él se detallan las fechas, los objetivos pedagógicos, las modalidades de evaluación, las responsabilidades en materia de salud y seguridad, el régimen de protección social y las condiciones de alojamiento. No te vayas nunca sin el convenio firmado: es lo que garantiza la validación de tu titulación y tu reincorporación a la empresa.
Protección social: el punto que no puedes descuidar
Para una movilidad en la Unión Europea, el EEE, Suiza o el Reino Unido, solicita la Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) desde tu cuenta de Ameli. Es gratuita, pero calcula unas dos semanas de plazo: anticípate. Da acceso a la asistencia médica necesaria en el país de estancia, en las mismas condiciones que los asegurados locales.
Atención: la TSE no cubre ni la repatriación, ni la responsabilidad civil, ni la sanidad privada. Un seguro de viaje complementario sigue siendo muy recomendable, y a menudo lo exige la estructura de acogida. Para destinos fuera de Europa (Canadá, Estados Unidos…), el régimen francés deja de aplicarse: contratar un seguro médico internacional es imprescindible, y conviene verificar el acuerdo bilateral Francia-Quebec ante el CLEISS (Centre des liaisons européennes et internationales de sécurité sociale).
En cuanto a la cobertura de accidentes laborales: durante la suspensión, se aplica la legislación del país de acogida. El convenio debe indicar explícitamente quién asegura qué. En caso de duda, el CFA y el OPCO son tus interlocutores.
Visado y permiso de residencia
Ningún trámite para los ciudadanos franceses dentro de Europa. Fuera de la UE, casi siempre se necesita un visado de prácticas o de trabajo temporal: los plazos de obtención (a menudo de 6 a 12 semanas) condicionan todo el calendario. Para los aprendices extranjeros residentes en Francia, la movilidad exige una vigilancia adicional sobre la validez del permiso de residencia a la vuelta: conviene comprobarlo en la prefectura con mucha antelación.
¿Cómo convencer a tu empresa para que te deje ir?
Suele ser la etapa más delicada. Al empleador no se le puede obligar: la movilidad requiere su conformidad. Estos son los argumentos que funcionan de verdad.
- El coste es nulo, o incluso favorable. Con el contrato en suspenso, la empresa deja de pagar el salario durante ese período. En la mayoría de los casos, la movilidad solo le cuesta tiempo administrativo.
- La competencia lingüística vuelve a la empresa. Un aprendiz que ha pasado tres meses en una pyme alemana o española se convierte en el interlocutor natural de clientes y proveedores extranjeros.
- El argumento de RR. HH. Una empresa que acompaña una movilidad cuida su marca empleadora, una palanca real en los sectores con dificultades de contratación.
- El calendario negociado. Propón un período de baja actividad en la empresa en lugar de un pico de trabajo.
Prepara un dossier escrito de una página: objetivos, fechas, empresa de acogida, financiación y qué vas a traer de vuelta. El mismo esfuerzo de estructuración que para superar tu entrevista de formación dual. Y si todavía no has cerrado tu búsqueda de empresa, mencionar un proyecto de movilidad puede convertirse justamente en un factor diferenciador: consulta nuestras ofertas de formación dual sin perder de vista lo internacional.
Un cuaderno de notas en formato A5 para anotar los objetivos pedagógicos y el seguimiento semanal causa mejor impresión, a la vuelta, que un montón de fotos de vacaciones: la mayoría de los CFA piden un trabajo final de restitución.

Retroplanning: ¿cuándo hacer cada cosa?
Un proyecto de movilidad se construye en cuatro a seis meses como mínimo. Este es un calendario realista para una salida en la primavera de 2027.
| Plazo | Acción |
|---|---|
| 6 meses antes (septiembre de 2026) | Comprobar la acreditación Erasmus+ del CFA e identificar a la persona responsable de movilidad |
| 5 meses antes | Definir el período con el empleador y obtener un acuerdo de principio por escrito |
| 4 meses antes | Buscar la empresa de acogida (red del CFA, consorcio, cámaras consulares) |
| 3 meses antes | Preparar la solicitud de beca, pruebas lingüísticas, presupuesto previsional |
| 2 meses antes | Redactar el convenio de movilidad y conseguir la firma de las cuatro partes |
| 6 semanas antes | Solicitar la TSE en Ameli, contratar el seguro complementario, reservar alojamiento |
| 3 semanas antes | Billetes, apertura de un medio de pago sin comisiones en el extranjero, preparación lingüística |
| A la vuelta | Restitución en el CFA, actualización del CV y del portafolio, valorización con Europass |
El presupuesto, partida por partida
La beca Erasmus+ cubre lo esencial, pero rara vez la totalidad. Prevé:
- Alojamiento: la partida más pesada. Piso compartido, residencias de jóvenes trabajadores o alojamiento facilitado por la empresa de acogida.
- Fianza: a menudo una o dos mensualidades de alquiler, que hay que adelantar.
- Transporte local: abono mensual, previsto desde la llegada.
- Gastos bancarios: una tarjeta sin comisiones en los pagos en divisas resulta indispensable fuera de la zona euro.
Si el alojamiento sigue siendo el punto crítico, nuestro dossier sobre las ayudas económicas de la formación dual recoge los dispositivos disponibles; algunos siguen activos durante la movilidad.
¿Qué se trae uno realmente de una movilidad?
El reconocimiento de lo aprendido
El documento de referencia es el Europass Movilidad, expedido a través de la agencia Erasmus+ France. Enumera las competencias adquiridas, las tareas realizadas y los resultados de aprendizaje validados por la estructura de acogida. Figura en el CV y está reconocido en los 27 Estados miembros.
En el caso de los títulos profesionales franceses, el período de movilidad puede integrarse en la formación obligatoria: el CFA convierte entonces las horas realizadas en el extranjero en horas de formación o en períodos en empresa. Esto debe quedar resuelto antes de la salida, en el convenio: es lo que garantiza que no se pierda ninguna hora de cara al examen.
El efecto sobre la empleabilidad
Los estudios de seguimiento realizados por la Comisión Europea sobre los titulados de formación profesional muestran una ventaja clara en la contratación para quienes han vivido una movilidad: mayor autonomía, adaptabilidad e idiomas. En los sectores exportadores (industria, logística, hostelería y restauración, viticultura, lujo) es un diferenciador directo.
Para capitalizarlo, dos reflejos sencillos: obtener una certificación lingüística reconocida (tipo TOEIC o Goethe-Zertifikat) a la vuelta —un método de preparación para el TOEIC comprado antes de partir se amortiza rápido— y documentar cada misión en un portafolio. Unos auriculares con cancelación de ruido también ayudan a practicar el idioma oral en un espacio abierto o en un piso compartido.
¿Y si sale mal?
El convenio prevé las condiciones de interrupción anticipada. En caso de problema serio (condiciones de trabajo no conformes, dificultades de alojamiento, situación personal), el regreso anticipado es posible: el contrato francés retoma su curso normal en la fecha acordada con el empleador. Contacta de inmediato con la persona responsable de movilidad del CFA, que sigue siendo tu punto de entrada durante todo el período, así como con el consulado francés si la situación lo requiere.
Los errores que salen caros
- Irse sin el convenio firmado: el período corre el riesgo de no validarse pedagógicamente, y la cobertura del seguro queda en el aire.
- Olvidarse de avisar al OPCO: algunas coberturas deben solicitarse por adelantado, nunca de forma retroactiva.
- Subestimar la pérdida de salario durante la suspensión y acabar en números rojos a las tres semanas.
- Elegir el destino antes que el proyecto pedagógico: la movilidad debe servir al título, no al revés. Los CFA rechazan con frecuencia proyectos puramente turísticos.
- Descuidar la preparación lingüística: la plataforma de apoyo lingüístico en línea de Erasmus+ es gratuita y se puede trabajar desde el otoño. Un manual de conversación profesional en inglés complementa muy bien los módulos en línea.
La formación dual no encierra a nadie en un radio de 30 kilómetros. El marco legal existe desde 2018, la financiación está ahí y cada vez son más los CFA que estructuran su oferta. Queda la única condición de verdad: empezar pronto y preguntar. La pregunta que hay que plantear al responsable del CFA nada más empezar el curso cabe en una frase: «¿Qué hace falta para que pueda irme en primavera?»